Día Mundial de las Personas con Discapacidad: una nueva oportunidad de reivindicación ciudadana
Por: Xavier Marconi Montero Villanueva
La Jornada
http://www.lajornadajalisco.com.mx/2009/11/29/index.php?section=opinion&article=004a1pol
29 de noviembre 2009
El próximo día 3 de diciembre, se conmemorará una vez más el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, celebración que se repite año con año, permitiendo con ello reiterar una serie de demandas que en muchos de los casos se pierden en el umbral de la indiferencia.
Las personas con discapacidad, pese a su importancia en el espectro social del Estado, siguen siendo uno de los grupos sociales más olvidados por las autoridades de gobierno y por la sociedad en su conjunto.
Según la Organización Mundial de la Salud, se considera persona con discapacidad a aquel ser humano que padece, temporal o permanentemente, una disminución de sus facultades físicas, mentales o sensoriales, que le impiden realizar una actividad regular y realizar por sí misma las actividades necesarias para su normal desempeño físico, mental, social, ocupacional y económico, como consecuencia de una insuficiencia somática o psicológica.
Según datos oficiales del INEGI, contenidos en el Censo General de Población y Vivienda del año 2000, en Jalisco viven 148 mil172 personas con discapacidad, lo que representa el 7.6% del total del millón 939 mil 660 que viven en México.
Esta cifra es seguramente muy inferior a la real, ya que la Organización Mundial de la Salud estima que aproximadamente el 10% de la población mundial sufre de algún tipo de discapacidad, lo que equivaldría a tener aproximadamente 600 mil habitantes en el estado que viven con esta problemática.
Sin embargo, las personas con discapacidad y sus familias se siguen encontrando con realidades que hacen muy difícil su inclusión en la sociedad de manera normal.
La falta de una cultura de apoyo que acabe de manera definitiva con la discriminación está presente en nuestra sociedad, cuya indiferencia hacia este sector termina cancelando importantes oportunidades de desarrollo en los ámbitos educativos, laborales, sociales, deportivos, culturales y de investigación científica, para miles de mexicanos y jaliscienses, cuya lucidez intelectual es muy amplía, pero que no tienen espacios de crecimiento por tener algún tipo de discapacidad.
Es lamentable reconocer que la gran mayoría de los esfuerzos por lograr mejores niveles de desarrollo y calidad de vida de las personas con discapacidad, se hace a partir de esfuerzos de la sociedad civil organizada, muchos de ellos iniciados por padres de familia que vivieron en esta realidad y que no encontraron en los espacios de gobierno o de la asistencia social respuesta a sus necesidades concretas de rehabilitación o de desarrollo intelectual y educativo para sus hijos.
Es claro que la sociedad le debe mucho a las personas con discapacidad. Este importante segmento social se sigue enfrentando a la falta de espacios para la educación, la ausencia de fuentes de trabajo suficientes y la inexistencia de lugares que faciliten el acceso y la movilización en los edificios públicos y particulares.
No existen las herramientas necesarias para la movilidad urbana de las personas con discapacidad, ni la atención adecuada para ciegos o sordos en las oficinas públicas.
Los esfuerzos gubernamentales para la atención de este grupo social han sido insuficientes, pues la lógica implementada es la del asistencialismo, especialmente direccionado a la atención a la salud, cuando lo que se debe impulsar es el desarrollo integral de los discapacitados bajo la óptica de otorgarles las mismas oportunidades que cualquier ciudadano para su libre desenvolvimiento en el entramado social.
En términos de políticas públicas, es tiempo de concretar una nueva visión que permita conjuntar los esfuerzos de las autoridades gubernamentales y los de las organizaciones civiles, para que haya un relanzamiento de las acciones que permita a los discapacitados tener mejores niveles de bienestar.
Lamentablemente para el año 2010, el gobernador del estado, Emilio González Márquez, ha privilegiado la nómina y el gasto corriente sobre la operación de programas y la construcción de infraestructura para el desarrollo de las personas con discapacidad.
Ha propuesto en el proyecto de presupuesto del año entrante, el incremento de pago de nómina en un 34% en la Secretaría de Desarrollo Humano, y ha decidido cancelar para este año el Centro de Atención para personas con discapacidad intelectual, y la nula aportación de recursos al programa PACE (Programa de Acción Comunitaria Estatal), mismo que permite la construcción de infraestructura social básica.
Por lo que respecta al ámbito del poder legislativo, existe una iniciativa que impulsa la creación de la Ley para la Atención y el Desarrollo Integral de las Personas con Discapacidad, misma que permitirá que Jalisco deje de ser el único Estado que no cuenta con una ley específicamente en esta materia, además de impulsar una nueva institución que implemente políticas públicas y programas para el desarrollo de los discapacitados.
Esta iniciativa se pondrá a consideración del pleno del Congreso del Estado para su aprobación el próximo 2 de diciembre, por lo que esperamos que nuestros diputados aprueben esta herramienta fundamental, que ha sido exigencia de los grupos de la sociedad civil, para mejorar de la calidad de vida de este sector.
Que mejor celebración, que en el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, Jalisco tenga como regalo este nuevo marco jurídico que venga a establecer bases sólidas para terminar con la indiferencia y la discriminación que este valioso grupo social se merece.
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